Las oportunidades en Europa para el cross-border ecommerce

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Junio 02, 2022

Las oportunidades en Europa para el cross-border ecommerce
Muchas empresas en crecimiento están considerando su expansión en otros mercados como el siguiente paso a dar y, para ello, Europa se presenta como un importante espacio de oportunidades para todos los comerciantes interesados en el cross-border e-commerce, con 293 millones de consumidores comprando online en 2020 y un crecimiento constante de las ventas de e-commerce en perspectiva, apoyado además por la pandemia. ¿Pero por dónde empezar? ¿Cuáles son las ventajas y los obstáculos de un plan de expansión del comercio electrónico en los países europeos? 

Oportunidades en Europa


Acceder a los mercados de la Unión Europea significa poner a tu alcance a los consumidores de 27 de los países más ricos del mundo (entre los que se encuentran 14 de los países con mayor PIB per cápita del mundo), con un potencial de nada menos que 450 millones de consumidores, que se eleva a 750 millones si se tienen en cuenta los países europeos no pertenecientes a la UE. Por otro lado, se espera que a escala mundial las transacciones de e-commerce alcancen los 6,2 billones de dólares en 2023, siendo Europa Central y del Este las zonas con mayores perspectivas de crecimiento junto con América Latina, Oriente Medio y África.

Además, se trata de consumidores que cada vez más hacen sus compras por Internet. Además del crecimiento medio interanual del 10% en las ventas de e-commerce que ha acompañado a los últimos años (en Europa estamos hablando de un volumen de negocio de 757.000 millones en 2020), se ha producido un boom de las compras online debido a la pandemia, hasta el punto de que, según el análisis de la empresa de big data NielsenIQ, éstas han crecido mucho más rápido (entre el 6,6% y el 16,6%) en los 6 mayores mercados europeos: Alemania 6,6%, Francia 7,6%, Reino Unido 11,1%, España 11,2%, Holanda 12,2% e Italia 16,2%. Pero el factor más interesante para interpretar estos datos es que los mercados europeos aún no están saturados. Esto significa que estamos en un momento muy favorable para las empresas de cross-border e-commerce combinación de la aceleración del sector con importantes márgenes de crecimiento.

A qué mercados dirigirse


La elección de los mercados a los que dirigirse no es neutra ni aleatoria: más bien, comprender cuáles presentan las mejores oportunidades para tu negocio es un primer paso esencial.

Los mercados en suelo europeo que más inmediatamente atraen la atención de los comerciantes son los del Reino Unido y Alemania. Ambos países tienen un alto índice de digitalización de la población y, como resultado, nada menos que el 95% de los ciudadanos del Reino Unido y el 92% de los ciudadanos alemanes compran por Internet, lo que corresponde a 49 y 61,2 millones de consumidores respectivamente. Estamos hablando de un gasto medio anual per cápita de 1.190 dólares en el Reino Unido y de 1.110 dólares en Alemania, con un total de 61.400 millones de dólares y 73.600 millones de dólares en 2020.
Además de éstos, los principales mercados son Francia, Países Bajos, España, Italia y Polonia. El índice de penetración digital en cada uno de estos países, como es lógico, es muy alto. Los Países Bajos están a la par con el Reino Unido, con una tasa del 95%. Francia y España se sitúan en el 89% y la otra en el 90%, mientras que Italia y Polonia ven al 82% y al 83% de sus ciudadanos comprando por Internet. Curiosamente, Suecia supera al Reino Unido, con un 96% de la población que recurre al e-commerce para sus compras, pero con un gasto total inferior debido a una población numéricamente menor en términos absolutos (7,5 millones de compradores electrónicos para 8.100 millones gastados en 2020).

En cualquier caso, es importante no pasar por alto a los países que, si en términos de ingresos parecen quedarse atrás, en realidad están demostrando el mayor potencial de crecimiento. Así, en las primeras posiciones, en términos de ingresos, encontramos al Reino Unido (con una facturación de 236.000 millones de euros), seguido de Francia (con 112.000 millones de euros), Alemania (93.600 millones de euros) y España (68.400 millones de euros), El Informe Europeo sobre el Comercio Electrónico 2021, publicado por Ecommerce Europe -la Asociación Europea de Comercio Digital cofundada por Netcomm y EuroCommerce-, informa de que los mayores índices de crecimiento se dan en Grecia (77%), Moldavia (49%), Rusia (41%), Suiza, Macedonia del Norte (37%) y Suecia (36%).


Europa y el cross-border ecommerce: entre las limitaciones y las oportunidades

Aunque todavía existe un elemento de reticencia entre los consumidores para proceder a las compras transfronterizas, esta resistencia está desapareciendo rápidamente. En la medida en que los países europeos también son cada vez más el objetivo de los comerciantes de otras partes del mundo, especialmente de Estados Unidos. De hecho, más de una cuarta parte del e-commerce en Europa es transfronterizo, con un valor de hasta 146.000 millones de euros en 2020 y un crecimiento del 35% respecto al año anterior.

Sin embargo, si decides ampliar tu e-commerce a los países europeos, primero hay que tener en cuenta ciertas limitaciones prácticas y normativas.

  • Posicionamiento: es fundamental adaptar la oferta y la estrategia al mercado en el que se está interesado, realizando análisis de mercado en profundidad para conocer a los competidores, los hábitos de compra de los consumidores, las representaciones, las necesidades y los deseos que puedan relacionarse con el producto propio.
  • Cumplimiento: el movimiento transfronterizo de mercancías debe ser puesto en conocimiento de las autoridades locales para posibles impuestos y tasas aduaneras. Para ello, es necesario cumplir con cierta documentación, que va desde el IVA-ID hasta el EORI-ID, que permite la identificación de los fabricantes y el seguimiento de las transacciones y facilita el comercio intracomunitario en particular. Aunque la comunidad europea está trabajando para conseguir una mayor simplificación y uniformidad de los procedimientos, siempre es bueno tener una visión completa de la normativa que rige los mercados de cada país. Entonces, cuando el país de destino de las mercancías no forma parte de la Unión, es necesario obtener información específica, ya que no se puede confiar en un espacio comercial abierto como el europeo.
  • Etiquetado: Las etiquetas de los productos son importantes en lo que respecta a la cuestión de la seguridad de los consumidores, y no hay que olvidar que el mercado europeo está sometido a una regulación especialmente cuidadosa en este sentido, que afecta a bienes tan diversos como los alimentos, los cosméticos y los juguetes, entre otros. Por lo tanto, es necesario asegurarse de que se cumplen todos los requisitos relativos al etiquetado del producto, la publicidad, el registro del producto y la notificación de su comercialización.
  • Medio ambiente: la normativa que protege el medio ambiente, si no se diseña adecuadamente, puede ser un obstáculo para el comercio electrónico transfronterizo. Hay obligaciones específicas de cada país que hay que cumplir, desde el pago de impuestos hasta los requisitos relativos, por ejemplo, al reciclaje. Cada país ha desarrollado su propio sistema de gestión de envases, residuos electrónicos y pilas, residuos textiles, etc.
  • Métodos de pago: tarjetas de crédito, digital wallets, transferencias bancarias: cada país tiene diferentes preferencias en cuanto a los métodos de pago. Este aspecto no debe pasarse por alto porque la falta de disponibilidad del método de pago preferido es uno de los principales factores para que un cliente potencial no se convierta. Por eso es necesario averiguar de antemano cuáles son las prácticas más habituales en cada país.

Llegar a los hechos

Sin duda, Europa ofrece hoy en día oportunidades de expansión muy prometedoras. Gracias en parte a la aceleración provocada por la pandemia del Covid-19, el e-commerce en Europa, y en particular el transfronterizo, ha entrado oficialmente en una nueva fase. Esto no significa que uno pueda lanzarse a una nueva empresa sin asegurarse de que tiene toda la información necesaria. El tamaño de un mercado determinado, la demografía objetivo, la penetración digital, la competencia a la que hay que enfrentarse, pero también la facilidad de acceso y la normativa y legislación pertinentes son factores necesarios para que los comerciantes se orienten a la hora de expandirse en territorio europeo. En un momento de crecimiento del comercio electrónico transfronterizo como el que estamos viviendo, para no perder el tren antes de que sea más complejo posicionarse en unos mercados que, todavía, no están saturados, es importante, por tanto, involucrarse con la red adecuada, para asegurarse de que se tienen todas las herramientas necesarias para potenciar la propia propuesta mucho más allá de las fronteras nacionales, equilibrando así los costes y las oportunidades de la mejor manera posible.

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